miércoles, 22 de abril de 2015

Día del libro 2015

       Como ya sabéis, el 23 de abril es el día del libro, y como nosotros celebramos este día todos los días del año porque no paramos de leer, lo que hemos hecho de especial son estos niños lectores. Cada uno está cogiendo en sus manos el libro favorito de su creador, desde libros como El secreto de Lena hasta Kika superbruja.

     Aquí os dejo unas fotos para que veáis lo bien que ha quedado el poster de clase. ¡Gracias por vuestro esfuerzo!










jueves, 26 de febrero de 2015

Cajitas frutales



      Como nos ha gustado mucho la poesía Cajitas frutales, de Antonio Rubio, hemos hecho nuestra propia versión. ¿A que ha quedado bonita?

     Por cierto, el libro en el que se incluye la poesía, es Versos Vegetales, y creo que os gustará.


CAJITAS FRUTALES
Antonio Rubio

Para guardar
el bigote de un ratón,
la cáscara
de un piñón.


Para guardar
las burbujitas de un pez,
la cáscara
de una nuez.


Para guardar
todas las horas del día,
la cáscara
de sandía.


Para guardar
de todo un poco,
una cáscara
de coco.


NUESTRA VERSIÓN

Para guardar
un bombón,
la cáscara
de un melón.
 

Para guardar
un marciano,
la cáscara
de un plátano.
 

Para guardar
una niña maja,
la cáscara
de una naranja.
 

Para guardar
el diente de un tiburón,
la cáscara
de un limón.



Para guardar
una zapatilla,
la cáscara
de una piña.

Para guardar
la palabra oui-oui,
la cáscara
de un kiwi. 


miércoles, 18 de febrero de 2015

Instrucciones: tortitas americanas

     Como esta semana hemos estado trabajando el tema de las instrucciones, ¡qué mejor ejemplo que seguir las instrucciones de una receta! Así que os he traído la receta de tortitas americanas, para que os salgan esponjosas.

INGREDIENTES



200g de harina
250ml de leche
2 huevos
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de levadura
1 pizca de sal
3 cucharadas de aceite de oliva


a. En un bol mezcla la harina, el azúcar, la sal y la levadura.
 
b. Separa las yemas de las claras. 

 
c. Mezcla en otro bol la leche, las yemas y el aceite.

 
d. Junta todos los ingredientes y mezclamos bien.

 
e. Monta las claras a punto de nieve y añade a la mezcla anterior con movimientos envolventes.

 
f. Calienta una sartén a fuego medio, úntala de aceite y con un cazo añade una pequeña cantidad.

 
g. Cuando le salgan burbujas dale la vuelta para que se haga por los dos lados.

 
h. Come las tortitas (si no se te han pegado en el techo) con lo que quieras: nocilla, mermelada, sirope, mantequilla, frutas, etc.


¡Mmmmmmm qué ricas!

lunes, 2 de febrero de 2015

La isla misteriosa y las aventuras del Tiburón Rafael



¡Este es el maravilloso cuento que hemos hecho entre todos en clase!
La isla misteriosa y las aventuras del tiburón Rafael

     Hace miles de años, en la era prehistórica, un legendario tiburón blanco buceaba por las aguas misteriosas del océano Pacífico buscando algo que llevarse a la boca. Entonces fue cuando se encontró con una isla que parecía desierta. Pero no estaba desierta, allí vivía un rey con unos extraños poderes.

      El rey Dinamita tenía un gran ejército, muchos súbditos que le temían y una hija llamada Laira.

     Dinamita tenía una varita de poder con la que controlaba todo. Sin embargo, el poder no era infinito, necesitaba esencia de tiburón. Con un diente, tendría esencia para muchos años. Ya casi no se acordaba de la última vez que cazó a un tiburón, pero la esencia se le estaba acabando…

     Dinamita tenía súbditos vigilando todas las partes de la isla, y una noche, descubrieron a su hija Laira  hablando con un tiburón blanco. En cuanto el rey Dinamita se enteró de esto, cogió a su hija y la encerró bajo llave en una cueva secreta de la isla, que nadie conocía salvo el rey.

     El ejército del rey ya estaba preparándose para cazar al tiburón, pero lo que nadie sabía es que el tiburón legendario podía teletransportarse y transformarse en persona.

     El tiburón Rafael siguió con su gran olfato el rastro de la princesa Laira y la encontró en la cueva encerrada. Sin pensárselo dos veces, se comió a los guardias que la vigilaban. Como los engulló casi sin masticar se le cayó un diente en el proceso. Laira cogió el diente y lo guardó.

-         Gracias, Rafael, ahora tenemos que quitarle la varita a mi padre. Si no, te matará.– dijo Laira.
-         Tengo un plan, no te preocupes.– le respondió Rafael.- ¿Cuál es la rutina de tu padre?
-         Pues por la noche, cuando se va a dormir, deja su varita de poder en el salón del castillo.
-         Por la noche, ¿se acuestan también los soldados?
-         Sí.- respondió Laira.
-         Pues como no sabe que te he liberado, nos colaremos en el castillo y cogeremos la varita.

     Dicho y hecho, fueron al castillo y encontraron la varita donde dijo Laira que estaría. Para que no sospechara el rey, pusieron un palo muy parecido. Con la varita en su poder, Laira y Rafael pusieron a todo el ejército de su parte.

     El rey Dinamita vio el palo al despertar y gritó: ¡Un paaaaaloooooo! ¡Me han engañado! Al salir del palacio, vio a todo el ejército que se acercaba en su contra. No le dio tiempo a ver mucho más, porque Rafael se lo tragó en un pispás.

     Laira recordó que tenía todavía el diente en su bolsillo, así que esa noche lo utilizó para dárselo al Ratoncito Pérez. El regalo que le trajo el Ratoncito fue… ¡A sus padres verdaderos! Sus padres se alegraron mucho de verla, porque cuando era un bebé, el malvado rey Dinamita la secuestró para criarla a su antojo.

     Tras estas aventuras, Rafael y Laira terminaron enamorándose. Se casaron y tuvieron hijitos.



miércoles, 14 de enero de 2015

Si yo fuera...

     Después de disfrutar de la poesía "Si yo fuera." de Marina Romero, hemos hecho de poetas y nos han salido unas rimas muy originales. ¿Queréis leerlas? Pues aquí están.


SI YO FUERA
Marina Romero

Si yo fuera una chicharra,
tocaría el violín 
ahora mismo en esta sala.

Si fuera un grillo cantor,
después de comer lechuga
retumbaría el tambor.

Si fuera un ágil delfín, 
jugaría con los peces 
del estanque del jardín.

Si fuera un señor canguro,
saltaría cinco leguas
si me viera en un apuro.

Si fuera un largo ciempiés,
me pondría los zapatos 
para correr por la mies.

Y si un giboso camello,
te soplaría despacio 
cosquillicas por el cuello.

Yo... si fuera un puerco espín...
- ¡A callar, que este es el fin!

Éstas son nuestras versiones:

Si yo fuera un saltamontes,
iría saltando y saltando
hasta el final de los horizontes.

Si yo fuera un cocodrilo,
dejaría que los pájaros
me limpiaran el hociquillo.

Si yo fuera un tiburón,
comería sardinas y peces
a mogollón.

Si yo fuera una rana
Me iría de vacaciones
con mis primas a Punta Cana.

Si yo fuera un megalodón,
me iría de rebajas
a comprar un abrigo de algodón.

Si yo fuera un pez,
tendría muchos hijitos
a la vez.


martes, 13 de enero de 2015

Bye Bye Christmas! Hello 2nd Term!

     I wanted to start this new term with some jokes from a wonderful book that I got as a Christmas present: 
     
     Roald Dahl's Marvellous Joke Book.



Enjoy them!


  • What do you give a sick parrot?
           Tweetment!

  • Which planet is covered in icing?
          Mars - ipan.


  • What's an alien favorite snack?
          A Mars bar.

  • What kind of sweet is always late?
          A choco - late


jueves, 27 de noviembre de 2014

¡A contar cuentos!

     Hoy hemos repasado la estructura de los cuentos y para ello nos hemos inventado uno muy divertido mezclando dos cuentos tradicionales: El patito feo y El soldadito de plomo.

El patito de plomo

    Érase una vez un patito que era un juguete de plomo. Estaba en una tienda de juguetes hasta que una niña lo vio y lo compró.

    En la casa de la niña, que se llamaba Elsa, no fue muy bien recibido por los demás juguetes. Ya sabéis, que por la noche, los juguetes cobran vida. Elsa jugaba mucho con él y los demás tenían envidia. Todos, menos una patita que iba vestida de bailarina.

    Una noche, los demás juguetes le tiraron por el retrete y tiraron de la cadena antes de que pudiera salir. Recorrió un montón de tuberías hasta que llegó a la alcantarilla. Allí, se puso a llorar porque le dio mucha pena que le tiraran de esa manera. De repente, vio que se le acercaba una rata hambrienta. Él pensaba que le iba a comer, pero la rata sólo tenía curiosidad de saber quién era. La rata le consoló y le dijo que se acercaba un tsunami de alcantarilla y que tenía la oportunidad de volver al retrete. Además, la rata le prestó su tabla de surf para que le fuera más fácil surfear por las tuberías. El patito consiguió llegar al retrete surfeando y fue entonces cuando vio a la patita bailarina esperándole en el retrete. La patita le dio un beso en el pico.


     Los demás juguetes no se alegraron de verle y por eso, llenos de rabia, les tiraron juntos a la chimenea. Mientras caían, se agarraron fuerte de las alas y cayeron al fuego, que derritió el plomo del patito. Cuando el fuego se apagó, quedó un corazoncito de plomo. Elsa lo recogió y lo guardó de recuerdo.

 Y aquí se acaba este cuento, como me lo contaron te lo cuento.